Y morirme en tu mirada es lo que más me hace feliz. Saber que estás cuando yo no estoy, saber que estoy cuando tú no estás, saber que nunca volveré a ver esa mirada, esa mirada triste. Las personas tienen cara, pero quizá lo más importante sea la mirada, cuando las expresiones se vuelven coherentes y constantes.
Me quedé dormida, pensando en los labios, en las miradas, y todo lo que forma el amor.
¿Que será de la boca y de las miradas si no existe el amor?