
Conceptos difíciles que no eran concordantes con mi cerebro. Apenas recuerdo aquella sonrisa pícara sin conocimientos y sin el por qué de su risa.
Me dijo que nunca se iría sin avisarme, y cuando diga algo, a partir de ahora nunca la creeré.
Me acuerdo de ese momento.
-¿Te gusta ese chico?
-¿Cual?- contesté anonadada por aquella pregunta.
-El que se sentó a tu lado en clase-dijo ella con voz misteriosa.
-No, es guapo, pero a penas lo conozco como para que me guste.
-Ah, pues a mi sí me gusta, y creo que a las demás también.
Meses después.
-Dios, le odio, es potante-pero esas palabras no influían con su mirada, su mirada todavía lo observaba con los mismo ojos de "aquel chico guapo", pero poco a poco, su mirada se dirigió a la palabra "olvido".
Un año después, no volví a saber nada de ella, desapareció, me olvidó, me rechazó, me negó, se enfadó conmigo y no volvió a hablarme.
Sigo sin conocer las razones, aunque sepa que alguna razón es, siempre creeré que es una estupidez.
Siempre dudaré, que aunque ahora me odie, alguna vez quiso conseguir algo en mi que no fuese aprovecho si no algo más, ya no sé ni como llamarlo.
A pesar de que acabe opinando lo mismo de todos los años, nunca lo podré olvidar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
vidas charlantes