sábado, 5 de mayo de 2012

-Muerto. He estado muerto. Durante la guerra. Herido. Estaba sobre una mesa de operaciones. Los cirujanos se afanaban para salvarme la vida. De pronto me perdieron...se me paró el pulso. Todo había terminado. Uno de ellos, me contaron luego, tuvo la presencia de ánimo de darme un masaje cardíaco. Entonces se puso a latir otra vez y volví a la vida, pero por unos instantes estaba oficialmente muerto...También desde el punto de vista de la ciencia...muerto...pero de eso hace mucho tiempo... -¿Y cómo era? Estar muerto. ¿Viste algo? -No.Era sencillamente...nada. -¿No recuerdas si había vida después? -No -¿Mi nombre no aparecía? -No había nada. No hay nada después, Kleinman.Nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

vidas charlantes