sábado, 5 de mayo de 2012
Necesitaba un instante para ordenar mis pensamientos, pensar con lógica y considerar el mundo otra vez desde una perspectiva racional. Subí al anfiteatro, y era una película que había visto muchas veces, y siempre me ha gustado. Y miraba a toda aquella gente en la pantalla, y empecé a entrar en la película, ¿sabes?
Y empecé a reflexionar ¿Cómo es posible que pienses en suicidarte? Vamos,¿no te parece estúpido? Fíjate en toda esa gente en la pantalla. Son verdaderamente graciosos, y si lo peor es verdad, ¿qué importa?
¿Y si Dios existe y sólo vives una vez y se acabó? Bueno, ¿Es que no quieres pasar por esa experiencia? No todo es una porquería, qué demonios. Y he de pensar en mí mismo, diantre, no amargarme más la vida haciéndome preguntas que jamás podré contestar; he de disfrutarla mientras dure. Y, bueno, después,¿quién sabe? Quiero decir que quizás exista algo. Nadie lo sabe con certeza. Ya sé, ya sé que la palabra "quizá" es un agarradero muy débil para colgar de él tu vida entera, pero es lo mejor que tenemos. Y entonces me senté en la butaca y empecé a divertirme de veras.
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