
Querido Romerales:
Dime que esto no es verdad, no me recuerdes que esta lluvia pertenece a un nueve de junio. Si esque hace un año estaba con mis pies descalzos vageando por la misma lluvia. Aquel día, el que tanto te describí todo caía a los pies, esque no había nada que sobrevolase ni hasta la luz. Pensé que no pararía nunca, no cesaba, me arrinconé a un hueco que quedaba un poco cubierto, debajo del balcón que está encima del Bar Papagayo. Esa vez paró y en el rincón más pequeño apareció el sol. Pero no conseguía entender por qué habia ocurrido ahí en ese momento y en junio concretamente. Quizás donde tú estés sólo haya vistas y paisajes, que da igual el tiempo que haga, pero en Lisboa tampoco hay mucho que ver. Pero bueno ya sabes lo que dicen; donde hay sol hay lluvia. Si esque siempre pasa. No sé como se me pudo venir a la cabeza que esto es cosa de algún tipo de demonio. Que va, es la propia vida que parece una montaña rusa. Si esque esto es imposible, siempre acabaremos igual.
si, donde hay sol hay lluvia. Me pregunto ahora, si donde abundan las lluvias abundará el sol...
ResponderEliminarTal vez...