jueves, 4 de junio de 2009

GUILLE


Vivía de las riquezas mañaneras y de absortos disfraces. Nunca me imaginé la vida así, pero de tanto verlo una vez que lo sientes es como si un rayo de sol hubiera atravesado tu pecho y haberlo hecho desangrar. La sangre se seca rápido, eso dicen. ¿Y el dolor? ¿Es húmedo? ¿Se seca?. Guardame las sonrisas que te doy, tus blancas mejillas me lo dicen todo cuando se sonrojan. Una tarde, cuando me escribiste tu nombre en un papel, yo escribí el mío junto a él. Estoy aquí, ¿no me ves? Siempre lo estuve. No olvides de dónde vienes y a qué rumbos se dirigen tus caminos. Ambos sabemos que la duda de ser lo que somos no durará para siempre. Queremos creer que nuestras vidas estarán unidas, que pase lo que pase siempre nos acordemos uno del otro. Guardamos en la memoria diseños de vida y redacciones del pasado. Haz una vista previa a este mundo, pronto será conquistado por lo que creímos siempre y será guardado como algo nuestro. Pronto será nuestro y siempre, tú a mi lado.

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vidas charlantes